jueves, 23 de marzo de 2017

La tristeza

La tristeza se entiende como esa sensación de vacío en el estómago, o de nudo en la garganta que no te deja hablar, esa nube negra que llega y se apodera de tus pensamientos, hasta que de repente, lloras. La tristeza, para muchos, no es agradable pero hace parte de nuestra condición de seres humanos, así que aceptarla parece una solución tentadora, solo que para esto necesitamos primero saber qué es.




La tristeza es una de nuestras cinco emociones básicas junto con la ira, el miedo, la alegría y el asco. Éstas se generan en nuestro cerebro en una estructura llamada Amígdala, la cual actúa como un dispositivo que nos avisa que algo está pasando a nuestro alrededor; en el caso de la tristeza, a veces, lo que pasa es que tuvimos una pérdida o algo no salió como queríamos, y así al llegar a la amígdala, ésta manda una serie de respuestas a nuestro organismo como son: la disminución del ritmo cardiaco, vacío en el estómago, llanto, y enseguida pensamos sobre lo que está saliendo mal,  llevándonos a una perdida de interés para realizar cualquier tipo de actividad.



Para aprender a manejarla, lo primero que debemos hacer es aceptarla, dejarla pasar un tiempo con nosotros y permitirnos sentirla tal cual es. Es importante ademas, saber identificarla, evaluar lo que ocurrió antes, y luego ver cómo reacciona nuestro cuerpo cuando ella nos visita. Ten presente que tu reacción puede ser diferente a la de los demás; algunas formas en las que se presenta son: el llanto, sentir un nudo en la garganta, un vacío en el estómago, entre otras. Es importante entonces, que identifiques tu reacción y con esto, a qué pensamiento te conduce;  luego, qué te lleva a querer hacer, en la mayoría de los casos, nos lleva a: aislarnos, encerrarnos y evitar hacer lo que debemos o lo que nos gusta hacer.

Todas las emociones básicas tienen una función, puesto que ellas permiten adaptarnos al ambiente. En otras palabras, nos ayudan a ajustarnos a lo que el entorno, o la situación social nos pide y adicionalmente nos llevan a enfocar nuestro comportamiento hacia algo específico. En el caso de la tristeza, ésta nos permite reflexionar sobre lo que está pasando, pedir ayuda y llegar a alguna solución o alternativa de cambio sobre la situación que estamos viviendo. Así que aunque no nos guste sentirla es completamente necesaria para nuestras vidas.